Hace un tiempo lo confesé claramente: soy un soprainómano y, por esa razón, tras empaparme de casi un tirón los citados capítulos, no he podido resistir la morbosa tentación de desvelar el The End que se tenía reservado David Chase, su creador. Si usted no tiene escrúpulos de ningún tipo y le importan un bledo los spoilers, pinche sobre la ennegrecida imagen de abajo y conocerá toda la verdad sobre el destino definitivo de la familia Soprano. Quien avisa no es traidor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario