3.10.11

Aterroriza como puedas

Chris Morris debuta en la dirección cinematográfica con Four Lions, una comedia altamente arriesgada en la que se retratan las aventuras y desventuras de una célula terrorista islámica en tierras británicas. Y digo arriesgada porque, con los tiempos que corren, hay que ser muy valiente para tomarse a cachondeo el tema del terrorismo yihadista.

Cuatro terroristas, a los que posteriormente se les une un quinto, se disponen a perpetrar una masacre en la ciudad de Londres. No tienen muy claro ni su objetivo ni el modo de llevarlo a cabo. La verdad es que las mentes de los integrantes del grupo no dan para mucho pero, a pesar de ello, se muestran dispuestos a llegar muy lejos en sus propósitos.

Campos de entrenamiento, manipulación de explosivos, discusiones sobre su doctrina, técnicas de inmolación, cuervos adiestrados... un poco de todo al servicio de unos personajes que parecen escapados del Dos Tontos Muy Tontos de los hermanos Farrelli. Y todo ello ideado por el tal Chris Morris, un hombre formado durante veinte años en el mundo de la radio y la televisión y que ahora, con este su primer largo, se atreve a lidiar de forma satírica y vitriólica con un tema que nadie se había atrevido a tratar con anterioridad de manera tan disfuncional.

Four Lions se muestra perspicaz en la descripción de sus personajes principales. Cuatro rasgos son más que suficientes para definir a los integrantes de la troupe. El más inteligente de ellos, el líder de la causa, no sabe ni liar la o con un canuto. Imagínense al resto de la célula. Ciertamente delirante.

Una cinta jocosa, distinta y osada que incluso, durante sus últimos quince minutos y después de deleitarnos con un montón de gags a cuál más divertido, se muestra capaz de dar un inteligente giro hacia la tragicomedia sin olvidar su temerario tono satírico. Pocas comedias con tanto espíritu crítico y políticamente tan incorrectas aterrizan habitualmente en nuestra cartelera. Y cuando lo hacen, como en este caso, se estrenan mal y en poquísimas salas. Apúntensela y no la dejan pasar de largo.