25.10.13

Se fue sin recuperar el carro

Abro un pequeño paréntesis en los crónicas de Sitges 2013 para recordar la figura de Manolo Escobar que ayer, a los 82 años de edad, nos dejaba desde el Porrompompero, su finca de Benidorm. Todo un símbolo de una España esperpéntica que le convirtió en una de las voces más populares del país.

De cartero en Barcelona a cantante y, por extensión, al igual que otras voces nacidas durante el franquismo, a actor. Más de veinte títulos le avalan como tal, siendo tres de ellos algunos de los más taquilleros del país. Con sus patillas y su peinado, logró que más de una chica le confesara eso de “me has hecho perder el juicio”.


En un lugar de la Manga cuentan que, con su voz, el padre Manolo entonaba el “Y Viva España” (canción compuesta alucinantemente por dos belgas), mientras que con el corazón esgrimía su gran pasión culé: una contradicción que llevaba con total orgullo. En sus relaciones casi públicas, asistía a las corridas de toros, aunque no le gustaba en absoluto que su chica “a los toros, se pusiera la ‘minifarda’”. Un contundente juicio de faldas para alguien que opinaba que la mujer es un buen negocio. Y es que todo es posible en Granada.

Ayer, el cantante Francisco, de forma un tanto exagerada, aseguraba que “si los americanos tenían a Sinatra, nosotros teníamos a Manolo”, mientras que el ABC, en su titular, afirmaba que se trataba de "nuestro Elvis". Pero… ¿en que país vivimos?.

Hace muchos años, al inicio de su estrellato, allá por los años 60, mientras dormía le robaron su carro. Y se nos fue sin recuperarlo. Nosotros seguiremos buscándolo.

Descanse en paz.

4 comentarios:

El Señor Lechero dijo...

Hombre, maese Spaulding. No creo yo que sea contradictorio ser español y del Barça. En mi familia la mitad son culés y no han pisado Barna en la vida.
P.D. Vaya a ver la del Gran Piano

Spaulding dijo...

Grand Piano la vi en la inauguración de Sitges. Unos cuantos posts más abajo está mi reseña.

Francisco Machuca dijo...

Los que ya rondamos sobre los cincuenta,queramos o no,debemos admitir que la banda sonora de nuestra infancia son las canciones de Manolo Escobar.Hoy ya no se lleva,pero cuando era niño e íbamos al campo o la playa(cacerolas,paellas,etc.)nuestros padres llevaban el casete con las canciones de Manolo.Yo no volví a escucharle de grande pero cuando sonaba una canción de él de inmediato me transportaba a ese espacio casi mitológico de la infancia.Hay que admitirlo y no hablar mal desde nuestra posicioón (¿privilegiada?) de adulto.

Un cordial saludo

caligula dijo...

Lo que sí que está claro es que a Concha Velasco, desde hace unos años, se le están muriendo todos los novios que ha tenido en sus películas. Y eso tiene que dar un mal rollo...