
La Reina Virgen, debatiéndose entre El Fuego y la Palabra y tocada por La Túnica Sagrada, fue amante de Hamlet, Espartaco y Sinuhé el Egipcio. A pesar de dar ciertos Pasos en la Niebla y de codearse con Mujeres Culpables, esquivó alguna que otra Bala en el Camino. Desirée fue su nombre de guerra; un nombre que Ellos y Ellas respetaron Con Los Ojos Cerrados.
En los setenta, Después de la Oscuridad, vivió toda una Noche de Titanes al afianzarse en el mundo de la televisión tras haber declarado que “Esta Tierra Es Mía”.
Descanse en paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario