8.7.17

Apocalypse Now... y otras lindezas


El próximo miércoles se estrena en nuestro país La Guerra del Planeta de los Simios, la tercera entrega de una trilogía que se inició con la correctísima El Origen del Planeta de los Simios y continuó con la más irregular El Amanecer del Planeta de los Simios. Con este nuevo capítulo, su director, Matt Reeves (que ya dirigiera su segundo episodio), aúna, con total funcionalidad, el género fantástico con un sentido muy potente de la aventura.

La Guerra del Planeta de los Simios arranca dos años después de la anterior, cuando los primates y los humanos supervivientes de la llamada “gripe de los simios” están en plena guerra por el planeta. César sigue liderando el grupo de monos que le apoyan, mientras que los seguidores del desaparecido Koba (el simio “malo”) se han convertido en los “lameculos” oficiales del ejército humano establecido.


Lo mejor de esta nueva entrega, aparte de sus brillantísimos efectos especiales y del trabajo de Andy Serkis escondido bajo la piel digitalizada de César, se encuentra en esa mezcla de géneros y guiños cinéfilos que su realizador va barajando a lo largo y ancho de su proyección. De hecho, sus primeros minutos evocan claramente a Platoon y tantos otros títulos ambientados en la guerra del Vietnam, en donde la jungla, las trincheras y las estratagemas militares se convertían en los principales protagonistas de los combates expuestos.

Después, tras un trágico suceso que marcará la existencia de César, la cinta da un vuelco hacia esos westerns de toda la vida en donde la venganza devenía en el principal leitmotiv de la historia, pues tanto temática como escenográficamente la película nos traslada hacía un sinfín de títulos del género.


Un clarísimo homenaje a La Gran Evasión y una perversa referencia al Apocalypse Now de Coppola con el trastocado coronel Kurtz incluido (un genial Woody Harrelson evocando al personaje de Marlon Brando), cierran un film que mezcla, con sabiduría e ingenio, un montón de escenas de acción perfectamente planificadas con momentos ciertamente intimistas y calmados; pasajes que, por cierto, hacen que el producto se aleje un tanto (y de forma positiva) del típico blockbuster veraniego.


Un acertado producto que contentará a los seguidores de la saga y que, a lo largo de su metraje -tanto con la presencia de Cornelius (el hijo pequeño de César) como con la aparición de una niña muda-, va dejando caer algunas de las claves que la acercaránn cada vez más a El Planeta de los Simios original, el de Franklin J. Schaffner de 1968 con Charlon Heston, el mítico título que los más cinéfilos del lugar siempre recordarán de forma muy especial.


Muchos la acusarán de película prefabricada, de cinta parida directamente desde un laboratorio hollywoodiense para contentar a todos los públicos. Pero, prefabricada o no, La Guerra del Planeta de los Simios cumple a la perfección con su cometido y acaba resultando un entretenimiento en toda regla. Toda una monada, vaya.

2 comentarios:

caligula dijo...

Sacando la pala.

El bueno de Martin Landau se ha muerto:
https://cultura.elpais.com/cultura/2017/07/17/actualidad/1500253867_421369.html

Y también se ha muerto, aunque quién sabe si tenía razón y volverá de su tumba como sus personajes, George A. Romero.
https://cultura.elpais.com/cultura/2017/07/16/actualidad/1500241378_263047.html

El primero, que descanse el paz, y el segundo.... cualquiera sabe!!

Decorados cinematogràficos Moya dijo...

No he visto la película pero no tardare en verla, pinta muy bien, además e visto las otras entregas por lo tanto aún tengo más ganas de verla.

¡Un saludo!