14.12.04

¡Muerte a Espinete!

Rainbow Randolph es el conductor de un exitoso programa televisivo dirigido a los más pequeños de la casa. Un buen día, el FBI lo acaba trincando por tráfico de influencias, pues el hombre acepta ingentes cantidades de dinero, de ciertos padres, para colocar a sus hijos, en primera fila, durante la emisión de su espacio. La cadena propietaria del programa tendrá que buscar un sustituto para el mismo. Ante la imposibilidad de contratar a viejas glorias versadas en la materia, por contar todas ellas con episodios muy (pero que muy) oscuros en su vida, acabarán optando por el fichaje de Smoochy (una especie de nuestro Espinete nacional), un joven iluso e idealista que se gana la vida disfrazado de rinoceronte y actuando en destartalados centros de rehabilitación para drogadictos.

Éste es el punto de partida de una de las películas más extrañas, hilarantes e interesantes que he visto en los últimos días. Una película que, por cierto, en su estreno español, pasó totalmente desapercibida, ya que se lanzó como si se tratara de una película infantil y se exhibió, tan sólo, en 6 salas en todo el país. Y la verdad es que, en Smoochy, los niños están sólo como simple comparsa para narrarnos las entretelas y la corrupción, a todos los niveles, escondida tras sus mayores ídolos. Y todo ello contado de una manera muy peculiar, estrambótica incluso. Y es que a su director, Danny DeVito, siempre le ha gustado deformar un tanto el mundo en el que vivimos. Ya dio buena muestra de ello en La Guerra de los Rose, su film más cáustico, aunque cínicamente elegante, al poner en la palestra las relaciones matrimoniales a través de una historia plagada de mala leche y dotada de un humor negro ciertamente vitriólico, demoledor, muy en su línea.

Ahora, gracias a Canal + o al vídeo-club más cercano, tienen la posibilidad de redescubrir Smoochy (el inexpresivo título hispano, transposición del más explícito Death to Smoochy). Y es que, en esta película, DeVito no se anda por las ramas. Todo parece muy alegre y dicharachero, pero tras su historia se esconde un sarcasmo aplastante. Duro y maligno con sus personajes, el realizador (que se guarda para sí mismo el papel del perverso representante de Smoochy) no duda en mezclar a sus dos ídolos infantiles protagonistas con gente de la más baja ralea (mafias, empresarios corruptos, heroinómanos reconvertidos en psicópatas, enanos de doble moral), integrándolos en ese submundo como si se tratara de la cosa más normal.

Smoochy es una película de celos y de venganzas. Los celos de Rainbow Randolph tras verse arrinconado y sustituido por el tontorrón de Smoochy. Dispuesto a cebarse en la figura de ese rinoceronte cantautor, recurrirá a las tretas más ruines e inimaginables para destronarlo. Tanto se ensañará DeVito con el personaje del destartalado Rainbow que lo acabará convirtiendo en una especie de dibujo animado maltrecho, magullado, en un clon sin futuro de Pierre Nodoyuna. Y para dar vida a este tipo ha contado con un desmadradísimo y excesivo Robin Williams quien, debido a esos desmanes interpretativos, consigue bordar un papel inolvidable y caricaturizado al cien por cien, cercano al más puro de los personajes perdedores y oscuros de aquellos cartoons de toda la vida, vistiendo incluso un disfraz similar al ya utilizara en Toys, una de las peores películas (para todos los públicos) de la década de los 90.

Y, en el reverso de la moneda, uno de los actores más emblemáticos de su generación, Edward Norton, aka Smoochy El Rinoceronte, un soñador bonachón y vegetariano, convencido de poder cambiar el mundo con sus canciones (no tiene desperdicio el tema acomodaticio dedicado a los niños maltratados por su padrastro) y que, de manera inconsciente, irá cayendo en las corruptelas al igual que hiciera su antecesor, aunque de manera más sutil, pues, por ejemplo, no dudará en darle un trato de favor a un boxeador tonto, apadrinado por la mafia irlandesa, o a la hora de enrollarse con una groupie de presentadores de programas infantiles, antigua amante, entre otros, de su desterrado rival (como si el susodicho Espinete se lo montara con la misma chica que se ha encamado, anteriormente, con toda una troupe de showmans disfrazados de animales).

No tiene desperdicio. Por eso les recomiendo que se dejen llevar por ese universo grotesco y contrahecho creado por DeVito y disfruten de las interioridades de Rainbow y Smoochy y del humor negro que destila en cada una de sus escenas.

La verdad es que, después de ver esta película, me ha pillado el morbo de conocer en que estarían metidos, en su época, El Capitán Tan, Valentina, Locomotoro y el Tío Aquiles.

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Comentarios recuperados de HaloScan (a 12/04/2005)

Joder, aquí no llegó (en Salamanca) a cine.

Me he leido lo que has escrito y si ya tuve ganas de verla entonces, más me han quedado ahora,

A ver si la tienen en el video club y le echo un vistazo.
REFO Homepage 12.15.04 - 1:21 am #

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Que yo sepa, hace poco más de medio año que salió en DVD de alquiler.
Spaulding Homepage 12.15.04 - 7:40 am #

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Por cierto, la parodia "maligna" va de Mr. Roberts y su vecindario que es el que parodia Williams y Barney, el Dinosaurio Morado al que enmienda la plana Norton.
Jónatan S. Homepage 12.15.04 - 12:03 pm #

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Tengo claro que se trata de una aclaración sobre el tema (la cual se agradece), pero, la verdad, es que me he perdido totalmente con ella.
Spaulding Homepage 12.15.04 - 12:14 pm #

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Veamos.

El programa de Mr. Roberts (que es uno de los referentes, auqneu reconozco que no el único) era un equivalente de lo que podría ser... el de MªLuisa Seco. Así que el personaje tiene esos rasgos + los de los payasos tipo Krusty (o Emilio Aragon "Miliki" para entendernos) es decir: Clásico.

En frente está Barney, un Icono Cultural de finales de los 90, antecedente directo de los Teletubbies, Weenies, Lunnies y la madre que les parió a todos. Tan importante ha sido que sale referenciado o emulado en varias películas y series, desde "Rugrats" a "Padre de Familia". Aunque quizá lo recuerde mejor si digo que es el bicho (bueno, una versión suya) al que calzaban una de hostias en aquel horror de Hugh Grant llamado "9 Meses".

Ah, en España lo emitió Tele5 durante unos meses.

¿Mejor ahora?
Jónatan S. Homepage 12.15.04 - 12:36 pm #

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¡Perfecto! Aún más agradecido por esos referentes. A Mister Roberts lo desconocía por completo (aunque supuse que se trataba de alguna serie infantil) y sobre Barney ya estaba en antecedentes.
Sea como sea, en todos los paises (como usted muy bien ha citado) tenemos referentes clarísimos para comparar con Death to Smoochy.
La verdad es que es una película que, cuanto más pienso en ella, más me gusta. Lástima, de todas maneras, de ese final tan suavizado.
Spaulding Homepage 12.15.04 - 12:46 pm #

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Alucinante. Pues habrá que verla, es verdad que la están dando en el C+, a ver si la pillo. Si no es por este post, habría pasado de ella como bien dices, tomándola por una especie de "The Grinch" infantil y basuril. Qué marketing más raro se hace a veces. Un saludo.
Frunobulax Homepage 12.15.04 - 6:15 pm #

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Pues habrá que estar atentos a su pase televisivo, sí. No hay nada mejor que poner los dientes largos...
J. P. Bango Homepage 12.15.04 - 8:40 pm #

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La lástima de su emisión en Canal + (para los que tengan el digital) es que, en esta película, no han dado ni la opción para su versión original. Le deben de tener manía a este pobre Smoochy...
Spaulding Homepage 12.15.04 - 8:53 pm #

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